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Reportajes

El desafío entre Roma y Bruselas se recrudece

La amenaza de la Comisión Europea ya está aquí. Ayer mandó una carta al Gobierno italiano en la que advierte de que este país no ha hecho lo suficiente por contener la deuda pública, en el 133% del PIB. La UE le da a Italia dos días para responder y si no lo hace de forma satisfactoria, la semana que viene activaría el primer paso para abrir un procedimiento de infracción. Nada más conocerse el texto de la misiva, la prima de riesgo italiana escaló hasta los 283 puntos.

En ese momento comenzaría un periodo de negociación de dos meses, que podría desembocar en una multa de 3.500 millones. El guion parece la segunda parte de la pasada crisis con la UE por los presupuestos italianos y comienza justo después de que la Liga de Matteo Salvini arrasara en las elecciones europeas prometiendo acabar con las actuales normas comunitarias.

El conflicto tiene de nuevo mucho de batalla política. Desde la UE quieren dejar claro que en el Parlamento de Estrasburgo seguirá habiendo una mayoría europeísta y las reglas de estabilidad siguen vigentes. Pero Salvini, más envalentonado que hace meses tras obtener el 34% en las elecciones, anuncia batalla. Hace semanas ya dijo que superar el límite de déficit del 3% no era deseable, sino una obligación.

Y ahora este mensaje le llega cuando se dispone a una sustancial rebaja de impuestos y a impulsar grandes obras como el tren de alta velocidad entre Turín y Lyon, con un gran coste. El presupuesto con el que Bruselas tragó ni ha aumentado el crecimiento ni ha reducido la deuda. Y ahora la Comisión pedirá ajustes que equilibren las cuentas en un periodo de cinco años. 

No es la primera vez que Bruselas advierte al Gobierno italiano de los riesgos de no introducir medidas efectivas para atajar su desbordada deuda. En octubre la Comisión Europea envió una carta idéntica al ministro de Economía, Giovanni Tria, después de tumbar su borrador presupuestario para este año.

Pero esta vez la Comisión podría no ser tan condescendiente. El año pasado la deuda pública de Italia batió un nuevo máximo histórico al alcanzar el 132,2% del PIB. Y los pronósticos no son mucho más optimistas. La Comisión Europea estima que la deuda en el país transalpino aumentará este año hasta el 133,7% mientras que el déficit público crecerá hasta 3,5%.

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Fiat Chrysler le ha ofrecido un acuerdo de fusión a Renault en un intento de cubrir con los gastos del desarrollo de alta tecnología y cambios regulatorios, creando la tercera empresa mas grande del sector automovilístico mundial.

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La UE frena a los euroescépticos con los verdes y los liberales como grandes vencedores

La UE ha resistido el asalto de las fuerzas nacionalistas y eurófobas gracias al auge de liberales y Verdes en las elecciones al Parlamento Europeo de este domingo. El Partido Popular Europeo, vencedor de los comicios, y los socialistas, segunda fuerza, han perdido la mayoría absoluta que sumaban desde hace 40 años y necesitarán apoyo para contener a unos partidos euroescépticos que han logrado la victoria en plazas tan importantes como Francia, Italia, Reino Unido o Polonia.

La proyección de escaños publicada por el Parlamento al filo de la medianoche otorga 178 escaños al PPE (221 en 2014), frente a 152 de Socialistas y Demócratas (S&D), la segunda fuerza más votada (191 en 2014). Las formaciones euroescépticas suman 168 escaños, en torno al 25% de un hemiciclo de 751. Por su parte, el grupo liberal, rondaría los 108 diputados, lo que le permitiría convertirse en una bisagra imprescindible para una alianza entre conservadores y socialistas. Los Verdes, con 67 escaños, también aspiran a ese papel y se ofrecen ya como complemento para una mayoría estable.

El ascenso de las fuerzas euroescépticas se ha visto mitigado en algunos países (Alemania) y neutralizado en otros (Holanda y Austria), gracias, en parte, a una participación que se ha disparado al alza por primera vez en 40 años de elecciones al Parlamento Europeo. Pero las cuatro jornadas de votación han desencadenado una sacudida política de importantes dimensiones, con un Parlamento Europeo sin mayorías nítidas y con varios Gobiernos en el alero, entre ellos, el de Alemania.

A la anunciada dimisión de la primera ministra británica, Theresa May, tras la jornada de votación del jueves en Reino Unido se ha sumado este domingo el adelanto de elecciones en Grecia y la amenaza de bloqueo político en Bélgica tras las elecciones generales celebradas al mismo tiempo que las europeas. El mal resultado de los socialistas en Alemania también abre la posibilidad de un adelanto electoral en ese país.

La caída de la abstención, que marcó un récord del 56,2% en 2014, parece confirmar el efecto catalizador del Brexit, que ha destapado ante la opinión pública el riesgo real de desintegración de la unidad europea. La masiva afluencia en ciertos casos ha despejado los temores previos de Bruselas.

El atractivo de las urnas también ha aumentado considerablemente gracias a la personalización de algunas de las opciones en políticos de renombre continental, como el presidente francés, Emmanuel Macron, emblemático representante de las opciones proeuropeas, y el vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini, como cabeza visible de la alternativa euroescéptica.

El resultado también revela el desgaste de las dos grandes familias políticas (democracia-cristiana y socialdemocracia), que han sido los pilares del proyecto europeo durante seis décadas. Los datos apuntan a una ajustada victoria del Partido Popular Europeo, que se habría impuesto por quinta vez consecutiva desde 1999. Pero su margen de maniobra se ha reducido y ni siquiera con la ayuda de los Socialistas y Demócratas podrán sumar una mayoría de más del 50% de los escaños.

Además, la derrota de Macron es especialmente significativa, porque el presidente francés había convertido la cita del 26 de mayo en una suerte de plebiscito sobre el proyecto europeo. El europeísmo entusiasta de Macron puede haber sufrido su primer batacazo en las urnas después de haber sido seriamente cuestionado por las protestas de los chalecos amarillos.

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